miércoles, 26 de octubre de 2016

El cambio de hora.



Como pasa todos los años por estas fechas, salta a los medios el asunto del cambio de hora. Hoy he recibido una llamada para firmar una petición de que España pase a su “huso horario natural”, que, según ellos, sería el de Portugal o el del Reino Unido. Examinando la cuestión desapasionadamente, lo de la hora o el huso horario, es una convención que sirve para regular nuestra actividad diaria. Se dice que los españoles “comemos tarde” respecto a otros europeos, pero en el horario actual, con dos horas de adelanto sobre el sol, resulta que comemos entre las 1200 y las 1300 solares, es decir, al mediodía. Las actividades se han adaptado al horario solar, no al huso horario.
El español está adaptado a este horario convencional hace muchos años y, de cambiar de huso, debería adaptarse al nuevo para no hacer todo con retraso, es decir, levantarse, ir a trabajar, comer, etc. una hora antes. ¿Estarían los españoles dispuestos a ello?. Estoy seguro de que no, de modo que dejemos el huso donde está y no mareemos la perdiz, que no toca.
Aunque habría que preguntarse si la fijación del huso horario que tenemos se hizo en función de que por entonces ya lo hacíamos todo más tarde. Sí, ya se esa historia de que Franco lo hizo para adaptarse al mismo horario que las potencias del Eje, pero piénsese en esta otra posibilidad; no es tan descabellada.