En un artículo del El País del domingo, 2 de julio pp, se
contaba la historia de unos emigrantes que fueron de Teruel a Canadá, allá por
el año 1957. El artículo citaba los sueldos que se ofrecían. 3.600 a 5.500
pesetas y el redactor, un ignorante absoluto, se le ocurría traducir por: entre 25
y 33 euros.
¿A quién se le ocurre comparar las pesetas de entonces con
las últimas, antes del euro?. Esos eran unos
sueldazos de categoría.
Tras la lectura (y la indignación consiguiente) me puse a
rememorar los precios de mi infancia y juventud, y para que quede constancia,
detallo aquí unos cuantos.
En el año 1957, la peseta estaba a 36 pta por dólar, y la
devaluación del 57 o 58 (plan de estabilización) la puso a 60 pta/USD. Pero ¡qué dólar!. Un haiga de aquellos años costaba entre 1000 y 1500 USD los baratos (Ford
o Chevrolet) y 7000 u 8000 USD los caros (Cadillac o Lincoln).
Y lo mismo pasaba con la peseta: ¡qué peseta!. Recordaré
algunos precios, traduciendo a euros, como hace el
redactor de la noticia, para poner de manifiesto su poco cacumen.
El Seat 600, que citan en el artículo, costaba 65.000 pta (390 €) y era carísimo como se puede ver en lo anterior: por el mismo precio, al cambio,
te comprabas un Ford de 5 metros de largo en USA. El Seat 1400, 125.000 (750
€), una botella de vino Marqués del Riscal, 25 pta (0,15€); hacia el año 61, yo
comía en algunos restaurantes para estudiantes de Argüelles (como Síbaris) por
10 o 12 pta (0,06 o 0,07 €), y te daban unas lentejas, judías o garbanzos, un filete, de
mula probablemente, con ensalada y una fruta. Ya en el 69 se dormía en un hotel muy correcto por 100 o 150 pta (0,60 o 0,90 €) y la cena, muy decente, en el mismo
hotel por 50 a 75 pta (0,30 a 0,45 €).
Y para terminar: ya casi no se oye, pero hasta hace poco se
decía: “de las antiguas pesetas” y uno se pregunta: ¿en algún momento ha habido “pesetas nuevas” para que haya que distinguirlas?. No, si cada día
se habla peor… Pero los precios que he contado sí que eran en "antiguas pesetas".