viernes, 24 de febrero de 2017

Los Diputados



Me han pedido mi firma para pedir una reforma del Congreso de los Diputados, lo que me parece muy razonable, pero ocurre que no estoy de acuerdo con varias de las propuestas y no lo voy a firmar.
La petición dice:
1. El diputado será asalariado solamente durante su mandato. Y tendrá jubilación proveniente solamente por el mandato realizado.
2. El diputado contribuirá al Régimen General de la Seguridad Social como el resto de ciudadanos.
El fondo de jubilación del Congreso pasará al régimen vigente de la Seguridad Social.
El diputado participará de los beneficios del régimen de la Seguridad Social exactamente como todos los demás ciudadanos.
El fondo de jubilación no puede ser usado para ninguna otra finalidad.
3. El diputado debe pagar su plan de jubilación, como todos los españoles.
4. El diputado dejará de votar su propio aumento de salario.
5. El diputado dejará su seguro actual de salud y estará sujeto al mismo sistema de salud que los demás ciudadanos españoles.
6. El diputado debe igualmente cumplir las mismas leyes que el resto de los españoles.
7. Servir en el Congreso es un trabajo, no una carrera. Los diputados deben cumplir sus mandatos (no más de 2 legislaturas)  y luego reincorporarse a la vida laboral previa a su etapa de Servicio Público, si la hubiere, si no, al paro.
8. Reducir al menos un 30% el número de componentes políticos de las instituciones. (Concejales de ayuntamiento, diputados nacionales, diputados regionales, etc.)
9. Eliminar instituciones obsoletas o duplicadas: senado, diputaciones provinciales.
10. Reducir un 50% el número de asesores de cargos políticos, así como limitar racionalmente sus retribuciones.

Se habla de limitar los mandatos de diputados a dos. ¿Por qué?. No puedo entenderlo. Si un político es bueno debe poder extender su mandato lo que sea capaz. Ya sé: para algunos un político no debe serlo, debe ser un ciudadano normal que se dedica unos años a la política, pero eso es una idea infantil; es perfectamente concebible que alguien sea político por vocación e intente vivir con ello; con la limitación pueden perderse muy buenos políticos, cosa que no abunda. El posible problema sería que no fuese un buen político, pero en una democracia eso tiene arreglo: hay elecciones, y pueden cambiarse cada cuatro años. 

Y aquí aparece una cuestión que no está entre las peticiones y me parece clave: la forma de elegir a los diputados. No estoy de acuerdo con las listas cerradas; me parecen una barbaridad. Muchos presumen de haber sido elegidos por las urnas y yo puedo asegurar que de las listas que voto, borraría a las dos terceras partes como mínimo (y muchos de ellos, porque ni sé quiénes son), aunque ellos seguirán presumiendo (y aprovechándose) de que yo los voté.

Se pide que no sean ellos los que determinen su sueldo, pero uno se pregunta, entonces ¿quién lo hará, si ellos son el poder legislativo? Como mucho, podrá ponerse un límite a las subidas pero ni siquiera estoy de acuerdo del todo con eso. Creo que un diputado no es un asalariado, sino alguien con gran responsabilidad y, en la vida real, no en el país de los sueños, una gran responsabilidad merece unos emolumentos adecuados. Eso sí, con todas las cortapisas necesarias como para que todo emolumento o actividad privada exterior a su cargo, sea cercenada. Tanto la profesional como los negocios, éstos mediante algún mecanismo que los deje en manos de un administrador externo, y con total transparencia (publicación constante de resultados) durante el tiempo del mandato político. Miremos con ojos menos infantiles la cuestión: un abogado de mérito puede merecer ser diputado y hacerlo muy bien, pero si va a perder una remuneración importante, será remiso a optar al cargo. Y el país puede perder un político de valía.

Otra cosa que se pide, relacionada, es que al terminar su mandato no cobren por “retiro”, y tampoco estoy de acuerdo, en parte. Estoy de acuerdo en que ese pago por “retiro” no sea de por vida, pero una temporada sí. Los que proponen tal cosa deben pensar en personas que tienen un trabajo con sueldo (médicos de la SS, profesores, o cualquier otro tipo de trabajador asalariado). Cualquier profesional liberal dejará abandonados a sus clientes durante su mandato y deberá buscar nuevos cuando termine. Tiene que tener un tiempo, pagado, mientras lo hace. Y eso sería dar igualdad de oportunidades. Porque parece que en este, y otros casos, incluso dicen que si no tienen ese trabajo, que se vayan al paro. Digámoslo con realismo, se trata de limitar prebendas, pero no de hacer putadas. Poco agradece un país a sus representantes los servicios prestados, si los manda al paro. Aunque también es cierto que en bastantes casos no se merezcan otra cosa, pero ¿quién decide éste sí y éste no?

No veo que tiene que ver con la reforma de las Cámaras la reducción de ediles en los Ayuntamientos ni en otras instituciones, así como la de asesores de nombramiento político. Aunque en este caso faltan precisiones: el sueldo de los cargos públicos en los Ayuntamientos y el de los asesores debería estar limitado por una ley general. Y estoy de acuerdo en limitar esos asesores.

Estoy completamente de acuerdo con lo que se propone del Senado. Se les dio un tiempo para que encontrasen su papel en el entramado institucional (llevan cuarenta años), pero no conozco a nadie que me haya contado para qué sirve, como mucho para poner alguna enmienda a las leyes y crear comisiones y comparecencias duplicadas con el Congreso. Yo lo suprimiría lisa y llanamente. No estoy tan seguro de la supresión de las Diputaciones; en autonomías de muchas provincias es un poder más cercano que el de la capitalidad.

Estoy de acuerdo en que los diputados deben tener el mismo régimen de SS que los demás, y que el tiempo de ejercicio del cargo cuente para su jubilación, como cualquier otro trabajo, pero me pregunto si esto no es así ya; o en todo caso si teienen algo como Muface, que no es exactamente lo mismo.

Y no consigo entender por qué se dice que deben acatar las leyes como los demás. Que yo sepa, lo único que tienen distinto es el aforamiento y eso no significa no cumplir las leyes, sino que son juzgados por un tribunal especifico. Que se supriman algunos de los aforamientos no estaría mal, pero el aforamiento fue inventado para algo, y debe seguir existiendo.
 
Esta última cuestión y alguna otra cosa, como lo de los ayuntamientos, me hace pensar que mucha gente no tienen ideas claras de cómo funcionan las instituciones,

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